El 12 de agosto de 1883, José Bonilla estudiaba el sol desde el Observatorio de Zacatecas, en Mexico. De pronto, ante su lógica sorpresa, vio una serie de manchas extrañas que cruzaban el disco solar -en linea absolutamente recta- y a una distancia que el astronomo estimó no superior a los 300.000 km. En otras palabras, como si las "manchas" se movieran a una distancia silmilar a la existente entre nuestro mundo y la luna. Bonilla no lo dudó. Y fotografió los enigmaticos objetos. Aquella, mientras no se demuestre, puede ser la primera fotografia de un objeto no identificado. Según describió Bonilla, -"Aquellos objetos alargados pasaban de dos en dos por encima del disco solar." La observación duró un día y parte del siguiente. Cuando el astrónomo mexicano dio a conocer su sensacional hallazgo, ninguno de los eminentes científicos de la epóca lo tomó en consideración... Desalentado, José Bonilla, remitió las placas al diario L"Astro...