Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más

Visitas

ULTIMAS PUBLICACIONES

25 de octubre de 2016

ERA EL GENERALISIMO FRANCISCO DE MIRANDA JUDIO...?


Por: R.J.Lovera De-Sola

Nos da gusto reunirnos en esta sesión de nuestro Círculo de Lectura y recibir en él a José Chocrón Cohen, el autor de La identidad secreta de Francisco de Miranda(Caracas: Alfa, 2011.233 p.), volumen que nos va a permitir por vez primera en nuestras tertulias referirnos a don Francisco de Miranda(1750-1816), uno de los hombres polos de Venezuela.

Quién Era
José Chocrón Cohen señala que Miranda fue “Hombre del libro y de la espada al mismo tiempo, culto soldado, sabio y aventurero”(p.17), “Hombre exquisito por su cultura y su intelecto, Miranda llamó la atención y se relacionó con los personajes más relevantes de su tiempo”(p.18), fue “Pensador, masón, mujeriego e idealista, admirado por unos y aborrecido por otros”(p.18). Indica también: “No debemos olvidar que la fina y precoz sensibilidad arqueológica de Miranda”(p.135), ello antes que la arqueología fuera creada, fue ese modo de ser y mirar lo que le llevó a descubrir el sitio en donde había estado la legendaria ciudad de Troya, la cual por siglos se consideró invención literaria de Homero(s.IX.VII aC), el padre de la literatura occidental, cuando en verdad había sido una urbe real de la antigua Grecia.

¿Tuvo Miranda Orígenes Judíos?
Resultado de imagen para miranda judio José Chocrón Cohen,Pregunta esencial del libro que nos ha reunido este atardecer miradófilo, es el interrogante, sugerido por Chocrón Cohen, sobre si Miranda tuvo raíces judías. Cree nuestro autor poder demostrar las raíces judías de Miranda, cosa imposible, no hay ningún papel en su archivo que nos llave a poder aseverarlo. Si tuvo raíces judías, su familia tenía orígenes canarios, allá había nacido su padre don Sebastian Miranda Ravelo(1721-1791), lo que es posible, nos quedaremos sin saberlo. Sin embargo, no se nos escapa que mas de media España es judía, para demostrarlo bastaría repasar la Guía judía de España(Madrid: Altalena,1978. 294 p.) de Juan García Atienza, reeditada como Caminos de Seferad(Barcelona: Robin Book,1994.332 p.), para ver hasta que punto es España es judía. Sefarad quiere decir España en hebreo. Pero con relación a Miranda creemos que aquello era muy difícil de probar, sobre todo en una persona nacida en 1750 cuando ya habían trascurrido más de dos siglos de la expulsión de los judíos de España, cosa sucedida en 1492, es decir doscientos sesenta y ocho antes del nacimiento de Miranda, en su casa familiar de la esquina del Hoyo, en La Candelaria caraqueña. Lo decimos porque aunque, lo sabemos bien, la historia toda de España se debe hacer deteniéndose en los cristianos, en los judíos y en los musulmanes, como lo hizo el gran maestro don Américo Castro(1885-1972), todos creyentes, como él mismo lo indica (España en la Historia. Cristianos, moros y judíos. Barcelona: Critica,1983.675 p.). Bastaría para un ejemplo de la importancia de la influencia judía en España este hecho: cuando el rey don Alfonso X EL Sabio(1221-1284), en plena Edad Media, decidió hacer las leyes de las Siete Partidas estas fueron redactadas por los eruditos de su corte que eran judíos, fueron ellos los que decidieron que debían redactarse en castellano porque ese era el idioma de la nación, cuya capital era entonces Toledo, la ciudad judía por excelencia de la península, llamada también la urbe de las tres culturas, por la presencia en ella de los tres credos. Cualquier viajero, como nos sucedió a nosotros, hijo de una sefardita, no puede dejarse de emocionar cuando entra en la Iglesia de la Virgen Blanca en Toledo y descubre que esta fue en algún momento una Sinagoga, se dice que también fue Mesquita. Queda en el centro de Toledo, muy cerca de la Catedral y del sitio en donde podemos ver “El entierro del Conde de Orgaz”(1586) de El Greco(1541-1614). No dudamos de la argumentación de Chocrón Cohen con relación al judaísmo de Miranda pero creemos que es difícil de probar. Desde luego, aunque inadvertida aun, la presencia judía en Venezuela durante la colonia existió, sobre todo a través de las familias de orígenes converso, aunque en nuestra historia las primeras documentaciones que conocemos de la presencia de hebreos entre nosotros date de los días de la Independencia cuando varios judíos curazoleños vinieron a pelear en las tropas del Libertador, tal Benjamín Henríquez(c1795-d1820), y otros que luego se quedaron y fundaron sus familias, caso de Juan De Sola(1795-1858), quien peleó en la batalla de Carabobo y tuvo su familia y acción pública en Valencia. Fue el fundador de este apellido entre nosotros.

Esencia del Libro
Dice Chocrón Cohen en aquellos pasajes de su libro que consideramos definitorios de su labor, que “Solo faltaba una para completar su larga lista de atributos: el ser descendiente de marranos, también llamados de judaizantes o criptojudíos”(p.18). Marranos se llamó en España, despectivamente, a los judíos, convertidos al cristianismo, quien practicaban su religión ocultamente. Fue el caso, entre muchos, de Fernando de Rojas(c1465-1541), el autor de La Celestina(1499, Caracas: Los Libros de El Nacional,1999.247 p.), quien después de haber escrito aquel clásico, en donde está una de las más bellas y certeras definiciones del amor que han dado los tiempos(La Celestina,p.154), líneas que más tarde influyeron en nuestra Teresa de la Parra(1889-1936), fue cuando la protagonista de Ifigenia(1924) dice lo que es el amor(Obra escogida. Caracas: Monte Ávila Editores,1992,t.I,p.219). Pero Fernando de Rojas no volvió a escribir por miedo de la persecución por ser judío, drama hondamente revivido por el hispanista Stephen Gilman, en notable obra sobre el tema que tratamos (La España de Fernando de Rojas. Madrid: Taurus,1978.534 p.).

Sigue Chocrón Cohen: “Si no hemos contado con datos más contundentes acerca de la procedencia judaica de Miranda, esto se debe, en primer lugar, a que él mismo intentó ocultarlo”(p.18): ¿en que se basa para afirmarlo, nos preguntamos? Lo mismo, en que se basa para decir, “la mayoría de los papeles y documentos que pudieran haber arrojado alguna luz en torno a los orígenes judaicos de Miranda fueron sistemáticamente destruidos”(p.19): se puede decir esto de quien guardó prácticamente cada papel que tuvo que ver con su vida y actividades, ¿podríamos imaginarnos a Miranda quemando papeles sobre su vida?

Que sus apellidos, tanto el paterno, Miranda, como el materno, Rodríguez Espinosa, fueran de origen judío solo demuestra lo que hemos indicado antes que más de la mitad de España era, es, de origen judío. De hecho, ¿no ha hecho Américo Castro la historia de España a través de sus tres grandes comunidades, cristianos, judíos y musulmanes, los allá llamados moros.

Por ello indica Chocrón Cohen: “Cabe finalmente aclarar que nada hay más lejos de nuestra intención que el pretender que Miranda fue en todo momento consciente o responsable de sus antecedentes judaicos. Probablemente estos le eran en gran medida indiferentes”(p.22). Pues en cuanto a religión debió ser, esto lo subrayaba Parra Pérez, en la introducción de su Miranda y Revolución Francesa(Caracas: Banco del Caribe,1966. 2 vols) “sencillamente deísta, apenas cristiano, pero como político no era ni enemigo del catolicismo ni positivamente anticlerical”. Ser deísta fue una condición de los Ilustrados, cosa aplicable al Libertador, como lo hizo el doctor José Gil Fortoul(1861-1943), pero nada enemigos de la Iglesia como lo prueban los largos tratos de Miranda en Kherson, Rusia con el arzobispo griego Eugenio Vulgaris(1716-1806), la relación que tuvo, en 1792, con el obispo de Amberes o sus paliques que en la Caracas de 1810 tuvo con el arzobispo Narciso Coll y Prat(1754-1822). Además, lectores de Nicolás Maquiavelo (1469-1527), pese a sus criticas a las doctrinas del pensador florentino, tanto Miranda como Bolívar, sabían que el Príncipe, hoy diríamos el Presidente, está obligado a respetar la religión de pueblo, que entre nosotros era la católica.

Es por la misma razón que se hace difícil creer hoy en día(p.40), con la documentación que conocemos que la controversia, áspera lo sabemos, de los Mantuanos contra don Sebastian de Miranda, en especial los de Juan Martín de Ponte y Martín de Tovar pudieran esconder consideraciones sobre su posible origen judío. Que pudieron ser los Miranda descendientes de judíos conversos(p.22) siempre es una posibilidad.

Tal la perpetúa gran lección mirandina, revivida ahora, con honda admiración por don Francisco, en el cuidadoso estudio de José Chocrón Cohen.

CONSULTA LA ETIQUETA

NUESTRA PAGINA EN FACEBOOK

Post Relacionados